
Hace casi dos semanas, a propósito de la no salida al aire de Los Imposibles, Orlando Suárez escribió un artículo en Últimas Noticias donde develaba algunos detalles del proceso de sodomización voluntaria de Venevisión por parte de CONATEL: que no podían salir en mini-falda las bailarinas de Portada´s, que no podían sacar algunas entrevistas de Los Imposibles, que tenían una oficina de CONATEL frente al estudio 4, que tendría que sacar del aire a esa basura apodada “El Moreno Michael”, entre otros.
Al leer la nota me sentí muy, muy feliz. En otra época probablemente me hubiera indignado, pero en esta brotaba alegría de mis poros. Me imaginaba a los gerentes millonarios del canal 4 halándose los cabellos ante la orden de no sacar Los Imposibles la noche del domingo, o pensando en cómo encontrar otro personaje que esté a la altura de su bajeza chabacana para ponerlo en “El Precipicio”. Me los imaginaba temblando con cada llamada de CONATEL, y, mejor aún, me los imaginaba humillados, ellos que son tan gerentes de la re-putada “Organización Cisneros”, por la ex secretaria de malos modales, ahora convertida en funcionaria de turno, que los supervisa con la prepotencia necesaria para ejercer tal cargo. En fin, me los imaginaba en su elemento de vendidos.
Al día siguiente, una de estas ejecutivas de cuyo nombre y cargo no quiero acordarme envió un comunicado a Últimas Noticias en el que sólo se leía: “no es cierto que…”, “no es cierto que…”, “no es cierto que…”, para desmentir todo lo publicado por El Mago de OS y hacernos creer que ellos son un canal muy independiente y serio, con, eso sí, máquinas que se trancan a conveniencia cuando por sus lectores pasa alguna frase altisonante contra la revolución y su líder. Cosas de la tele, uds saben.
Aquello fue leer el comunicado y soltar la carcajada. Me volví a imaginar a la misma funcionaria dictándole el desmentido, y a la ejecutiva de amanuense medieval en la celda de su conciencia vendida. De poder ponerle nombre de novela diría que “Pobre Diabla” o “Los vendidos también lloran” quedarían perfectos para tal situación. Y al finalizar el capítulo, justo antes de los créditos, nada mejor que una frase al estilo Calle Luna Calle Sol:
“No pudieron regocijarse en el triste espectáculo de lograr que cediéramos al chantaje de sacar periodistas o eliminar programas, o la cobardía de autocensurarnos para impedir que continuaran las presiones. Venezuela sabe que nos mantuvimos de pie.”
Eladio Lárez, presidente de RCTV, 27/05/09
