
Sí, mis niños... Ustedes dos:
David y
Graciela...
Yo quise dejarlos de último en esta carta porque, primero, quería comenzar mi homenaje a los grandes olvidados de todos los elencos (los actores más veteranos) y, segundo, tengo tantísimas cosas que decirles a ustedes dos tanto por separado como en pareja que, sinceramente, no sé por dónde comenzar y, como le dije al
Dr. Silva, tampoco quería deshidratarme antes de tiempo, jejejejejejejejejejeje...
Quiero empezar contigo,
Graciela... El corazón de las primas
Avila, sin duda alguna...
Tú, al igual que tu tía
Arminda, tuviste una sorprendente metamorfosis a lo largo de todo este tiempo en que te conocimos:

Primero pasaste de ser la mala estudiante de bachillerato que fuiste al comienzo, para luego ser -
casi- la mejor de tu clase (y de paso, gracias a ti ¡AL FIN! le quitaste a tu alter ego
Mónica Spear el sambenito de: “
¿No es esa la chica que dijo que Gabriel García Márquez era un escritor venezolano?” y, además, el mal recuerdo de aquella pregunta incómoda que le hizo la mexicana en el
Miss Universo 2005 acerca del monstruo de verdad)...
...Después, sufriste el trauma de ser -
casi- una mártir corporal (en la ficción) y una mártir catódica (el 28 de mayo de 2007)...

...Luego, ya repotenciada gracias a la magia de la Ciencia y el cable, tú terminaste siendo el objeto de deseo de medio país (incluyéndome... Y lástima que, gracias a la corta carrera de tu alter ego y la
Ley Resorte, no la puedo catalogar -
por ahora- de “mito erótico”) y la envidia del otro medio país (¿verdad, chicas?)...
...Para luego pasar por esos dos rituales de exorcismo que fueron los 90 días de cuarentena en cama para que pudieras tener a tu hijo y los otros 6 meses en
Houston con tu segundo trasplante (y sin contar cómo habrá padecido el pobre
David esas épocas de estar “jugando metras con las hormonas”, jejejejejejejejejejejejejejejejejeje)...

...Continuando con tu transfiguración lumínica para terminar siendo, ya no sólo la luz de
David, sino de
Venezuela (aunque con la boda de
Silvia hiciste tu “debut” en esas lides, por cierto) y, de paso, más adelante ahondaré en este tema en particular...
...Y luego, te ganaste nuestra exasperación y -
casi- nuestra

antipatía hacia ti por tu empeño en tener a la
Cielita, incluyendo la casi no aceptación del
Vido Jr. por su sexo y la escondedera de los sueros magistrales (aunque, ya viéndolo en retrospectiva, tus berrinches se justificaban)...
...Recordándonos, con tus muy acertadas reflexiones en tu libro, lo felices que alguna vez fuimos y no lo sabíamos...

Y terminando con el gran legado que nos dejaste con tu (tan llorada) partida a quienes tuvimos la fortuna de haberte conocido porque, como dice una canción, “
Uno se va con el cuerpo, pero no con el recuerdo”...

Porque tú demostraste,
Graciela Zambrano, que en ocasiones, es mejor Y ES PREFERIBLE (aunque duela) renunciar a ciertas cosas en la vida para saber apreciar y valorar lo que UNO TIENE, LO UNO ES Y lo que uno vale COMO SER HUMANO.
Además, otra cosa que tú nos enseñaste ha sido la de que NUNCA perdamos la fe y la esperanza y, también, a escuchar a nuestro niño interno...
De verdad, gracias por ayudarnos -
aunque sea durante una hora diaria- a ser fuertes y soportar, como dice ese nuevo “Himno Nacional” escrito e interpretado por
Hany Kauam...

Y tú,
David... La conciencia principal de ésta historia.
De verdad, estoy gratamente sorprendido contigo, ya que terminaste convirtiéndote no sólo en el galán de la historia -
en el sentido de ser únicamente el “niño bonito” y el consecuente “parejo” de fulana- sino en el
Héroe principal de la misma... Y, además, con creces.
Recuerdo que, cuando te conocí, me parecías al principio un chico bastante loco, simpático, dicharachero y gracioso pero, con el paso del tiempo, no sólo nos demostraste que lo eras, sino que tenías corazón y también conciencia y cerebro (ya que, por regla general, los personajes principales masculinos de las telenovelas son más caricaturas de hombres que hombres reales, ¿verdad, criticones?)...

Y no sólo terminaste ayudando a superar la enfermedad de
Graciela, sino que, aunque tú mismo lloraste como una magdalena de la rabia y de la impotencia porque al amor de tu vida le pasó lo que le pasó (en serio,
David, si a mí me pasara lo mismo que tú, yo quizás no hubiera podido continuar si mi mujer estuviera por una situación así), tú mismo nos enseñaste que las lágrimas no tienen sexo, porque aparte del dolor y de la eventual pérdida, tú has sido un gran ejemplo para nosotros al NO DEJARTE VENCER NI DERRUMBARTE POR EL MONSTRUO... ¿verdad, muchachos?
Y, aparte, TAMBIÉN Te comportaste como uno de los nuestros en más de una ocasión...
Por ejemplo, ¿te acuerdas cuando
Doña Ximena te preguntó enfadada, cuando estabas saliendo con Graciela: “
¿Qué octanaje desea?” Y tú le contestaste: “
Del que dure toda la vida”

¿O lo que contestaste a tu padre cuando, aquella vez que
Graciela se escapó de su casa para ir contigo, te dio a entender que no le causaba ninguna gracia que trajeras a casa a “tu resuelve”, como él la llamó en esa época?...
¿O cuando le pusiste en claro a
Melania cuando ella quería volver contigo? (Aunque, de pana, que le montaras cachos a
Nancy con su mejor amiga... Mira, yo personalmente no haría eso, brother... Y sin contar que, cuando fue lo de
Morella, menos mal que tú estabas soltero, si no...)
¿O cuando le cantaste las cuarenta al maldito ese de
Nicolás Flores en la cárcel?
¿O aquella vez que dijiste a
Abel que
Maite tiene “tremendo parachoques”? (Eeeeeeeeeeeso, chingüengüenchón, ;-) jejejejejejejejejejejejejejejeje...)
¿O cuando le diste sus respectivos golpes y sermones a
Abel y
Rafael por maltratador y por “ranchudo” mental?...

¿O cuando trataste -inútilmente- de acostarte con
Graciela antes de pasar por el altar? (De verdad, chico, esas escenas tuyas con
Graciela tratando de seducirla primero en su casa cuando se quitó la franela y luego en la casa de
Abel en la
Colonia Tovar estuvieron buenísimas, jejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejeje... Y sin contar el “camisón matapasiones” que ella usó en la luna de miel, jejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejeje...)
De verdad,
David Espinoza: Eres el primer personaje de ficción (aparte de los de las películas de acción, jejejejejejejejejeje) a quien yo desearía tenerlo como amigo...

Y ojalá que, así como yo quisiera ser como tú cuando ya sea grande (jejejejejejejejejejejejejejejejejeje...), espero que también tu alter ego -
o sea Manuel Sosa- tuviese... No tanto la mitad, sino una décima parte de las cualidades que tienes tú, y no porque él sea una mala persona (yo lo conocí gracias a esta historia y la verdad, aparte de ser un actor talentosísimo -con decirte que no sé dónde fue que leí que, gracias a “
Mi Prima Ciela”, lo están comparando con el mismísimo... ¡JAMES DEAN!-, me cae muy bien... Pero aún no lo conozco en persona -
igual que Mónica, por cierto- y no quiero decepcionarme, al menos por ahora...) sino porque, con toda la ola de rumores que se han tejido en torno a su súbita fama y el hecho de que ahora es padre soltero mientras se está “dando la dolce vita” con
Mirela Mendoza (y, aparentemente, ha descuidado lo primero para dedicarse a lo segundo), me está dando mucho que pensar de su comportamiento... Y que conste que lo digo en buena onda porque, como te dije, no tengo nada en contra de él ni nada de eso.
(¡Por cierto! Y ya que hablé del “juego de metras hormonal” hace unos párrafos atrás, casi lo olvidaba,
David: ¡eres el primer personaje televisivo criollo que admite SIN NINGUNA culpa que lo hace!... :-O Recuerdo que cuando estalló el escándalo de los pornovideos de
Francisco León, Luis Olavarrieta, Pedro Luis Flores y un tal
Joan Cova jugando -
cada quien por su lado- con sus “mejores amigos”, te mencioné a ti en un blog en el cual yo colaboro, como ejemplo de que esa conducta es TOTALMENTE NORMAL en cualquier hombre... ¿verdad, muchachos?)
Y también tengo un par de preguntas para ti:
¿Tú por casualidad estudiaste en un colegio militar? (Lo pregunto por la gran cantidad de términos castrenses que usabas en algunas ocasiones)
¿Y por qué si tanto odiabas las Matemáticas (cosa que también comparto contigo,
por cierto, jejejejejejeje), estudiaste una carrera que involucrara eso?

Y, antes de despedirme de ti -
en solitario- sólo te pido un par de cosas: Dales un beso enorme a tus chamos de parte mía y ojalá que alguna vez, cuando los cuñiprimos,
Zeus, Chicharrón y tú jueguen una caimanera de
Basket, también me inviten... Y eso sí: Quienes pierdan pagan las birrras, ¿OK? ;-)