
Y ahora voy contigo, cuñiprimo
Abel...
¿Qué te puedo decir, man?
La verdad, much@s de nosotr@s te vimos como un típico hijito de papá (ya que SIEMPRE era él quien te “
sacaba las patas del barro” en -
casi todo-, incluso cuando te caíste a golpes con
Darío en la
Escuela de Música... Y de paso, MUY MAL HECHO, pana...) cuando no en plan de Neurótico (como te bautizó
Maite) o de “
Hijo-de-famoso-que-no-quiere-ser-catalogado-como-tal”...
Además, otra cosa que yo nunca entendí,
Abel: ¿Qué rayos HAY DE MALO con la música comercial? Por si no lo sabías, tu tan admirado
Aldemaro Romero también se dedicó a eso en los años 50 y 60 y no le ha ido tan mal...
Y sin contar aquella maravillosa idea que se le ocurrió a comienzos de los 70 que fue la
Onda Nueva...
Lástima que ese experimento duró tan poco y, aparte, como lo dije cuando le hiciste su merecidísimo homenaje (que por cierto, te quedó bien bonito y que, en el mundo real, CASI NADIE lo ha hecho), LAMENTABLEMENTE, NOSOTROS COMO VENEZOLANOS (y más las nuevas generaciones) NO HEMOS SABIDO APRECIARLO NI VALORARLO COMO DEBE SER...

Y, ya que menciono lo de neurótico, oye... Te quedó BIEN FEO eso los golpes a
Maite, ¿eh? Menos mal que
David te dio tu buen trancazo de parte mía, jejejejejejejejejejejeje...
Pero, ahora que ya sabemos que padeces de Trastorno Bipolar, ya se entiende el por qué de tu tan errática conducta...
(Y, aparte, qué lástima que por razones de tiempo no ahondaron más en ese tema, señores libretistas...)

Por si no lo saben, mis querid@s cotertulian@s youtuber@s, este trastorno anímico -
conocido también hasta hace pocos años como maníacodepresivo- lo padece el 2% de la población mundial y consiste en períodos de depresión repetitivos que se alternan con temporadas de gran euforia, el cual es originado por un desequilibrio químico en unas sustancias en el cerebro llamadas neurotransmisores y tiene tratamiento farmacológico, por lo que es muy importante que el afectado esté correctamente diagnosticado (los manuales sitúan el promedio de espera de dicho diagnóstico en unos diez años, como mínimo) y por ello, el mismo no es curable, pero sí es controlable...
Y por ello, te doy un consejo final,
Abel: NUNCA pidas perdón por vivir, man... Vive la vida y ya... Con todo lo bueno y lo malo que tiene... ¿OK?
¡Y casi lo olvidaba! Por si a alguien le interesa, a Dios gracias yo NO sufro de Trastorno Bipolar...

Y ahora tú,
Rafael... La verdad fuiste el personaje MÁS ODIADO de todo el elenco (incluyendo a
Fernanda, jejejejejejejejejejejeje...) y, sinceramente, no te envidio ese puesto...
Y no creas que te ganaste ese apelativo porque tú fueses una mala persona, todo lo contrario... Me imagino lo horrible que debió haber sido tu vida con la rata de dos patas esa de
Nicolás Flores y tu estancia en la cárcel...

Pero es que francamente, chico... Tú no te debes sentir menos por el hecho de ser pobre o que tuviste la mala suerte de estar preso o de no tener buena educación e instrucción (que son dos cosas muy diferentes, aunque ustedes no lo crean) o porque no te sentías merecedor del amor de Silvia...

De verdad,
Rafael, más de una vez hubiera querido tener una conversación bien seria contigo, por no decir que no me importaría caerme a golpes literalmente (y más a sabiendas que físicamente me demolerías con -al menos- un solo puñetazo)... Pero así como se lo dije a
Abel, ya
David también me hizo la segunda contigo, jejejejejejejejejejejeje...
Y otra cosa, ya que estoy en plan de reproches: ¿Cómo rayos te dejaste seducir por la arpía esa de
Morella?

OK, yo entiendo -
y estoy totalmente de acuerdo contigo- que ella está podrida de buena (jejejejejejejejejejejeje... Qué rata soy, ¿verdad, chicas?) y que “
uno no es ciego”, como tú lo dijiste y que, quizás,
Silvia te haya dejado de lado con sus “
deberes conyugales” (Por cierto, qué frase tan ruin, en mi opinión... Como si el sexo con tu pareja fuese una obligación y no un placer, como debería ser... ¿No lo creen?)... Pero la única diferencia es que tú hiciste UN COMPROMISO con
Silvia y con tú hijo ante
Dios y ante los
Avila... ¿Y qué pasó? Terminaste con las tablas en la cabeza...
Es más,
Rafael, ¿no te has preguntado por qué, aunque
David también tuvo su pasecito de corriente con
Morella -
hace ya unos buenos ayeres y estando empatado con Nancy- salió mejor que tú cuando los cacharon? Pues por una frase muy sabia que dicen en
México: “
Lo que no fue en tu año, no fue en tu daño”...
¿Te das cuenta que no vale la pena arruinar tu familia por un simple calentón?
Y, para despedirme, así como le dije a
Payares y a
Sarita, también te lo digo a ti: ¿Viste que con sentido común, decencia, estudios y trabajo sí se puede salir dignamente de la delincuencia y la marginalidad sin usarlas como tapadera política o moneda de cambio o carne de cañón?
¡Y casi lo olvido! Por favor, cuñiprim@s: Denles un enorme beso de mi parte a tod@s sus cham@s...
Y seguimos, pues... Ahora con l@s “
papasuegr@s” de
David y
Graciela...

Primero tú,
Rocío... La gran ausente de la vida de
Graciela (y en todo sentido)...
De verdad lamento mucho que no hayas podido disfrutar de tu hija tanto como quisieras, en primer lugar por las circunstancias en cómo fue concebida y el hecho de que casi te mueres al dar a luz, por un lado y, por el otro, de cómo tu padre, para no dejarse llevar por el “
qué dirán” te la apartó y, claro está, las circunstancias en que la reencontraste, todas las broncas que tuviste con la
Generala y, claro está (aunque duele decirlo), su muerte prematura... Y mejor no hablemos de cómo la prensa te puso a parir cuando sacaron a la luz pública esos secretos...
Menos mal que, ahora que tienes a
Héctor de Jesús (o al
Ñoñóscoro 2, jejejejejejeje... Y discúlpeme por ello,
Sra. Tirsa) la vida te haya dado una segunda oportunidad para criar y disfrutar de tu hijo (y dale un beso de parte mía, por favor)...
Y ojalá que, ahora que te quieres dedicar a la fotografía artística, te vaya tan bien como hasta ahora...

Y, bueno,
Héctor... Tú que te has convertido sin quererlo en “
papasuegro”, también vari@s de nosotr@s te hemos visto a lo largo de ésta historia como un “personaje-accesorio”, en el sentido de que aparte de ser el
Vicepresidente de un banco y el marido de
Rocío, no hacías más nada, y lo digo con todo respecto hacia ti aunque, para que no te sientas mal, lo único que much@s te envidiábamos era la megacasa de playa que tienes, con todo lo que contenía en ella (incluyendo la casita del perro, ¿te acuerdas,
David? jejejejejejejejejejejejejeje)...
Pero luego, cuando te involucraron en el desfalco de
Isaías Avalos, cambiaste de actitud completamente y, en parte, te entiendo tu posición cuando decidiste dedicarte a la política para tratar de enderezar este mal camino que, lamentablemente, este pueblo decidió tomar por su propia cuenta hace ya 9 años, pero como casi tod@s te lo dijimos (incluyendo
Rocío), lamentablemente la política es un submundo tan sucio y tan sórdido por la cantidad de bajezas y puñaladas traperas que existen...
Y si no pregúntenle a los
Kennedy, que también quisieron hacer cosas muy buenas por su gente y terminaron convirtiéndose en involuntarios
Mártires de la Democracia (e, infelizmente, nunca mejor dicho, por cierto)...
Lo único que nunca hemos sabido, ahora que ya se acabó esta historia, fue si al final “
tiraste la toalla” o perdiste o ganaste las elecciones...

¿Y usted,
Don Esteban, o mejor conocido en todos los fondos como “
El Pelón de Oro”? jejejejejejeje...
Usted ha sido para mí uno de los personajes más entrañables y más queridos de ésta historia... Por lo menos ya sabemos a quién salió
David de loco y de gracioso, jejejejejejejejejejeje...
Aunque, eso sí... La verdad usted “
se pasó de maraca” cuando desgraciadamente perdió su trabajo en los laboratorios y terminó haciendo todos esos oficios tan disímiles (motorizado, DJ, administrador de bomba de gasolina, apostador y buscador de tesoros) hasta llegar a ser tallista... Pero, como lo dije a mis querid@s cotertulian@s youtuber@s, usted representó -
aunque de forma cómica- el drama que sucede cuando una persona mayor de 35 años de edad se queda desempleada acá en
Venezuela...

No se crea, bromas aparte, lamentablemente hay que reconocer que en nuestro país existe la falsa creencia de que una persona que llega a esa edad ya es automáticamente “improductiva” (e incluso yo lo viví en carne propia -
por citar un ejemplo, una vez no me aceptaron en una escuela de teatro sólo porque en ese entonces yo tenía ¡32 años! de edad- y por ello lo entiendo perfectamente bien), aunque en su caso, tuvo la suerte de tener una mujer y un hijo que han sido incondicionales con usted, en las buenas y en las malas y que también han sabido “enderezarle las cargas” y a tiempo... antes de seguir cometiendo quién sabe qué otras loqueras más...

¿Y qué le puedo decir de usted,
Doña Bernarda?
La verdad usted sí ha tenido un tamaña paciencia de chino para aguantar todas las niñerías de su esposo... Otra en su lugar lo hubiera mandado a “
freír monos” hace muuuuuuucho tiempo atrás...
Y, aparte, usted y su marido han sido unos superpadres con
David y les salió tan centrado, tan inteligente, tan juicioso, tan buen hijo y tan bien educado (y sin contar que también les salió tan guapo, ¿verdad, chicas?)... Aunque un poquito loco también con las mujeres, jejejejejejejejejejeje...
Pero, de verdad: Ustedes dos se merecen el hijo que tienen, sin duda alguna...
Quizás el único reclamo que quizás yo -
o mejor dicho, mi mamá- pudiera decirle a usted,
Doña Bernarda, fue que nunca se le ocurrió enseñarle a “
Davicito” a hacer las labores del hogar (y, de paso, le agradezco mucho a mi madre que sí lo hizo, porque yo no sabría como defenderme, ahora que estoy viviendo solo)... Si usted hubiera visto, por ejemplo, aquella vez cuando él limpiaba el polvo de una mesa ¡con un coleto! O cuando quería hacer una sopa con el ñame crudo dentro de la licuadora con cáscara y todo, jejejejejejejejejejejejejejejejeje...
(Un tercer comentario “
Off The Record”: Yo personalmente sí sé lavar la ropa, limpiar la casa, tender la cama y cocinar... pero no planchar porque, primero no tengo paciencia, segundo no me gusta y tercero tengo secadora, jejejejejejejejejejejejejejejejejejeje...)

Y usted,
Sra. Ximena, también conocida como “
La Generala”...
Usted en muchísimas cosas me recordaba mucho a mi mamá, ¿sabe? Ella era una mujer de carácter bastante fuerte, emprendedora y con mucho guáramo como usted, aunque en algunas cosas también era demasiado “buena madre”, lo admito y lo confieso...
Pero hoy en día yo pienso que éste último punto es algo bastante común de quienes -
por suerte o por desgracia- somos hij@s únic@s, ¿verdad,
David, Graciela y demás cuñiprim@s?
E insisto con lo mismo que le dije a sus hermanas y a la
Sra. Camila: L@s hij@s también tenemos nuestra propia vida... Incluso después de casad@s.
Y, además, por una ¿extraña coincidencia? Tanto mi mamá como usted terminaron igual: enfermas y postradas en una silla de ruedas...
(Y en el caso de mi mamá fue peor porque, además, tiene mal de
Alzheimer... Pero no se preocupe, ella está bien de salud y ya se siente mejor, a
Dios gracias)

Y, para terminar con l@s “
papasuegr@s”, me dirijo a usted,
Don Alberto... O el “
Sr. Santa María”, como yo lo llamaba, jejejejejejejejejejeje...
Dios... Usted ha sido (apartando, claro está, a su yerno) la conciencia principal de ésta historia... De verdad, más de un@ -
incluyéndome- hubiera querido tener un padrazo como usted: Siempre tan acertado y atinado con sus consejos, especialmente con los locos de
Graciela y
Rafael...
E incluso a veces me he puesto a pensar que
Pilar Romero se equivocó, porque usted debió haber sido el padre de
David y no de
Graciela, aunque suene a chiste... En serio, más de una vez hemos visto que, sin ser familia biológica, era increíble ver cómo ustedes dos se parecían muchísimo en su manera de pensar y ver las cosas...
¿Y sabe qué,
Sr. Santa María? Usted me recuerda mucho a un ex suegro mío que tuve hace varios años atrás quien, al igual que usted, también era así conmigo tan atento y tan considerado hacia mí y mi familia y en más de una ocasión él me defendía ante mi ex suegra o mi novia cuando estábamos enfadados... Y, además, su aprecio hacia mí era tan grande, que a veces yo llegaba a pensar (quizás de forma equivocada, porque nunca tuve el valor de preguntarle directamente a él y/o a mi entonces novia y, aparte, también me llevaba muy bien con mi ex cuñado en esa época) que él me quería más a mí que a su propio hijo...
Para que vean, mis querid@s cotertulian@s que, en ocasiones, l@s suegr@s son mejores padres que los de uno...
¡Y otra cosa que me acordé antes de despedirme de usted!
La verdad, así como también nos sorprendimos del affair de
David con la mejor amiga de su entonces novia, también nos dejó con la boca abierta el noviazgo de juventud que usted tuvo con
Sor Pipiola antes de casarse y que, de no haber sido por la
Sra. Generala, no lo hubiéramos ni sospechado...
¿Ven que en todas las familias siempre hay secretos, mis querid@s
cotertulian@s?